Qué definir antes de poner un agente de IA a trabajar.
Un agente útil tiene un trabajo delimitado. La primera pregunta es qué necesita resolver una persona y qué parte de ese recorrido puede asumir el sistema. A partir de ahí se definen información, herramientas y límites.
Fuentes y contexto
Identificá dónde está la información autorizada, quién la mantiene y qué debe pasar cuando falta o se contradice. Una respuesta segura puede ser reconocer que no hay datos suficientes y preparar una derivación. La interfaz debe permitir entender de dónde salió una respuesta cuando ese origen sea relevante.
Consultar y modificar son permisos distintos
Leer el estado de una solicitud y cambiar sus condiciones tienen consecuencias diferentes. Definí qué acciones son de consulta, cuáles generan un borrador y cuáles necesitan aprobación. No conviene conceder una herramienta de escritura solo porque simplifica una demostración.
Probar situaciones difíciles
Además de preguntas habituales, incluí solicitudes fuera de alcance, documentos incompletos, fuentes no disponibles y herramientas que fallan. El resultado esperado puede ser una respuesta, un pedido de aclaración o una derivación. Esos comportamientos también forman parte de la aceptación.
Poner una primera versión en uso
Empezá por un proceso delimitado y observá qué ocurre. Registrá errores y motivos de derivación sin recopilar datos innecesarios. La ampliación de permisos debe responder al aprendizaje del uso y a una decisión del responsable del proceso.